Bielsa Asume la Responsabilidad por la Eliminación de Uruguay
Marcelo Bielsa toma la responsabilidad total por la decepcionante salida de Uruguay en la Copa Mundial 2026, reflexionando sobre su gestión y la falta de éxito del equipo.
Por Violeta Pérez
28 de junio de 2026 a las 12:51

El entrenador Marcelo Bielsa se mostró desolado tras la decepcionante campaña de Uruguay en la Copa Mundial, afirmando que asume la plena responsabilidad por la eliminación del equipo. Bielsa, quien ha estado al frente de la selección uruguaya, lamentó no haber dejado nada positivo para el fútbol uruguayo durante su mandato. Uruguay cayó 1-0 ante España, finalizando el torneo sin victorias después de empatar contra Arabia Saudita y Cabo Verde. Fue este último equipo, Cabo Verde, el que avanzó desde el Grupo H en segundo lugar detrás de España.
El técnico argentino, cuyo contrato con la federación uruguaya estaba vigente hasta la Copa del Mundo, había mencionado anteriormente que su trabajo con la selección terminaría tras el torneo en EE.UU., México y Canadá. Su tono el viernes era casi de despedida: "¿Qué dejo para el fútbol uruguayo?" se preguntó. "Nada, porque cualquier aporte que un entrenador pueda hacer al fútbol de un país después de tres años de trabajo nunca se consolida si no se logran resultados. El cuarto lugar en las eliminatorias no cuenta mucho, y un tercer puesto en la Copa América tampoco. Y no hace falta explicarlo tras lo sucedido ahora. Una gestión que no dejó nada atrás."

Bielsa asumió la total responsabilidad por la campaña del equipo en la Copa Mundial, indicando que debería haber logrado más dado el potencial de los jugadores. Sin embargo, también expresó que Uruguay merecía mejor suerte en función de sus actuaciones: "Creo que merecimos ganar siete puntos en los tres partidos, pero nos vamos con solo dos."
Ubicado en el puesto 19 del ranking FIFA, Uruguay es el equipo mejor clasificado que ha sido eliminado hasta ahora. Esta fue la segunda vez que Bielsa dirigió a un equipo que no avanzó más allá de la fase de grupos en una Copa del Mundo, tras la debacle de Argentina en 2002. Su mejor resultado en un Mundial fue con Chile, alcanzando los octavos de final en 2010.